Reseña de Spanya SA en LA RAZÓN
Adjetivos
Si algo le debe el adjetivo nuestro de cada día a la literatura es la posibilidad de que existan situaciones "kafkianas", actitudes "quijotescas", recuerdos "proustianos" o dudas "hamletianas". La principal aportación patria del último medio siglo a esa munición de matices ha sido sin duda el humor "berlanguiano". Es ese lugar narrativo donde la estupidez de los humanos, de pura piedad que provoca, puede resultar enternecedora en su fracaso.
En estas fiestas que se avecinan de regocijo, fraternidad, concordia y humor tenebroso han caído en mis manos, como por casualidad, dos libros que renuevan ese calificativo y de los que he disfrutado un buen rato. El primero, que va a publicar Mondadori en breve, se titula "Making of" y es un episodio autobiográfico en clave escrito de una manera honradísima por el director de cine Óscar Aibar. El segundo, titulado "Spanya SA" (Ed. Barataria) lo firma Miquel Silvestre y es una fantasía ciencia ficción en la muy británica línea de un Douglas Adams. Alguien podría pensar que ha sido escrito en mi Cataluña natal y, lo que me regocija, es que casi seguro que no. Porque una vez más, el arte ocupa esa noble posición de que, en sus juegos razonables en torno al delirio, remite a realidades mucho más delirantes. En estos libros humorísticos, estructurados, antipedantescos, se detecta que los autores tienen detrás una cultura mucho más amplia que la que dejan ver. Es donde aparece el arte cuando vivir no basta para explicar la vida.
La generación joven está rehabilitando a los Neville, Camba, Tono, De la Serna, Jardiel, Muños Seca del purgatorio de la guerra civil y los está cruzando con Berlanga, Azcona y Ferreri sin complejos. Sus recursos estilísticos pueden servir para los propósitos ideológicos del día y el resultado, entonces, es trilita. Como si Miguel Mihura coleccionara discos de los Sex Pistols sobre una Harley.
Sabino MÉNDEZ