Obra
Licenciado en Derecho, Registrador de la propiedad, periodista, escritor y editor. Tiene publicadas tres novelas con Ediciones Barataria (La dama ciega, Mariposas en el cuarto oscuro y Spanya SA) y el libro de relatos Dínamo estrellada. Ha participado en varias antologías colectivas como Historias de la vida (Editorial Silva), Primera santología de personajes elevados (Ediciones La Discreta) o el libro de homenaje a Bukowski, Resaca /Hank over (Caballo de Troya). Asimismo, ha publicado la adaptación teatral de La dama ciega (La dama ciega: una función teatral), en Grupo difusión. Colaborador habitual del periódico asturiano La Nueva España, ha publicado artículos sobre viajes, motociclismo o seguridad jurídica en El País, Abc, Expansión, Cinco Días, El Economista o La Gaceta de los Negocios.
Última novela
SPANYA SA: En el año 2337 los Estados ya no existen, la
política está totalmente sometida a las reglas del libre mercado
y las naciones son multinacionales dirigidas por ejecutivos despiadados. El autor,
con su mordacidad habitual, nos propone una visión cínica y surrealista
del futuro del planeta y de la humanidad.
Un apasionado e irónico alegato sobre los nacionalismos, las compañías farmacéuticas, las utopías políticas y el capitalismo interestelar. Una novela vitriólica, una pesadilla definitiva y global que dinamita la corrección política con un expresionismo de hachazos y nos confronta con una sociedad psicópata.
Namibia en moto. La costa de los esqueletos
(ABC)
Namibia
es un país inmenso encajado entre dos desiertos: el Kalahari y el Namib.
Ambos los crucé en una motocicleta BMW R80 G/S, heredera del revolucionario
modelo con el que Hubert Auriol ganó el rally París Dakar en 1981
y 1983. Se la compré en Nairobi al jefe de la radio televisión alemana
en África del Este. Apenas la había usado, y después de más
de 15 años de inactividad, lucía como recién salida de fábrica.
Tras mi encuentro con el Índico en Dar es Salaam, yo quería
arribar al Atlántico en la Costa de los Esqueletos. Como buen fetichista
de la historia, también en África deseaba rendir mi particular homenaje
a los arrojados europeos que cruzaron el planeta en los más duros tiempos
de la navegación a vela y los grandes huecos en los mapas. En el siglo
XV, Portugal se hallaba comprometido en la explotación mercantil del continente
africano y en encontrar a través del mar un camino alternativo a la Ruta
de la Seda. Así que tenía que hollar el mismo suelo que pisó
Diego Cao, el marinero portugués que desembarcara en Namibia en 1486
Las gafas de Elvis, doce dólares
(El País)
Lo sabía por Jack Kerouac y las road movies: cruzados por una tupida red viaria y salpicados de moteles accesibles, Estados Unidos está hecho para recorrerlo por carretera. Alquilar un coche es fácil y barato; pero yo prefiero las aventuras solitarias en moto. Se cata mejor la libertad y es más íntima la comunión con la naturaleza. Un motociclista forastero causa curiosidad en cualquier parte y siempre es fácil trabar relación con la gente.
La mejor estación para visitar el sur profundo es el frío otoño. Hay menos turistas y los infinitos bosques de Georgia y Alabama aparecen incendiados de alucinantes verdes, rojizos y tejas. Mi destino, Memphis, la cuna del rock, del blues y del soul.